Un mundo complicado

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Es importante observar la realidad del mercado mundial para tomar las decisiones de desarrollo corporativo adecuado, independientemente de lo que ciertos indicadores macroeconómicos indican y los políticos nos quieren vender.

Repasando las regiones, nos encontramos con el siguiente panorama:

Empezamos por Europa, un continente que está agotado y cuenta con mercados saturados. La renta real está cayendo, aunque ciertos indicadores puedan indicar lo contario, pero eso sólo sería debido a que se ha extremado la distancia entre los pocos ricos y los muchos pobres, y la media al final puede parecer de crecimiento. Decimos que el mercado interno está saturado, y entonces quedan los mercados exteriores. Pero los costes que hay que asumir y el valor del euro hacen que sea muy difícil exportar salvo que hablemos de productos tecnológicos, de manera que lo que podemos esperar es una situación de “recesión continua”, aunque no ésta no sea necesariamente técnica.

Podemos seguir por Estados Unidos, un país/continente cuya capacidad para superar situaciones de crisis es increíble. A pesar de que se ha destruido trabajo de forma muy importante en ciertas zonas industriales del país, pero claramente todo estará siempre condicionado al acuerdo entre demócratas y republicanos sobre el techo de déficit. También es significativo el enorme interés por llegar a un acuerdo de libre comercio con Europa, y los europeos tan contentos sin haber aprendido, después de las últimas Rondas del GATT, que la zona más flexible es la que consigue el premio del mercado.

Seguimos con los BRIC, y aquí nos encontramos con Brasil, que después de haber crecido durante algún tiempo a un ritmo superior al 7%, se pegó el batacazo y en estos momentos es un auténtico polvorín con un problema social terrible y un futuro muy dependiente de las próximas elecciones. Tras las que, dependiendo de quién salga elegido, pudiera producirse una salida importante de capitales y una ausencia de inversión internacional.

Rusia, con la situación en la que nos encontramos por el conflicto con Ucrania, se convierte en un mercado “prohibido” o cuando menos restringido durante los próximos años. Y en cualquier caso, cierto tipo de prácticas hacen difícil trabajar allí y en general en la Europa del Este.

En cuanto a India, es el país que podría ser pero que no es, debido a múltiples razones. Desde los aspectos religiosos a una realidad que es la capacidad de sus créditos, siendo la de menos cualificación de S&P de los BRIC

Y China sigue creciendo de forma espectacular, si bien no al mismo ritmo de antes, debido a que cierto tipo sus exportaciones se están resintiendo al incrementarse el nivel salarial en los últimos años y apreciarse el yuan. Esto les ha hecho perder ventajas competitivas en productos de mano de obra intensiva, si bien lo están compensado con un creciente mercado doméstico. La cuestión está en si la clase media que se está creando está suficientemente consolidada. Por otro lado, su desarrollo tecnológico, en parte debido a las compras de empresas que han realizado a nivel mundial, está cambiando su presencia internacional, y una vez más la cuestión está en el grado de desarrollo.

Fuera de los BRIC nos encontramos con Japón, que después de años de recesión, de repente crece de manera importante. Pero también coyuntural, ya que el crecimiento está propiciado por una fuerte inversión pública, que no se puede mantener indefinidamente, y por la devaluación del yen, lo cual en el corto plazo favorece las exportaciones.

Finalmente tenemos a los países emergentes, que en su mayoría han crecido debido a las exportaciones hacia los países desarrollados, La cuestión es que ahora los países desarrollados no estamos consumiendo, por lo que los emergentes con toda seguridad sufrirán, y de hecho están sufriendo de manera importante. Una vez más, la cuestión está en si podrán compensar la caída en la demanda exterior con un incremento en la demanda interna, es decir, si han sido capaces de crear una clase media que tire de la demanda interna.

Con este panorama, las empresas deben entender que la salida es sumando, esto es, tomando de cada país o región lo que hay de bueno, que no es ni mucho ni menos que lo que nos encontrábamos en el siglo XX. De tal manera que las empresas deben posicionarse en micro-segmentos que luego repliquen en todos los países y regiones y, en vez de expandirse replicando total o parcialmente su cadena de valor, desintegren esa cadena de valor e incluso la hagan virtual, a fin de obtener ventajas competitivas que les permitan conseguir una posición hegemónica.

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Un pensamiento en “Un mundo complicado

  1. Miguel Muñoz

    ¿Cuanto tardará la UE en crear los Estados Unidos de Europa? ¿Se hará realidad algún día después de los problemas que salen cada día como ahora con Grecia?

    Con países de la eurozona mirando hacia el mismo es imposible competir contra “The 800 pound gorilla”, y dentro de unos años cuando entren en el mercado millones y millones de asiáticos (sobre todo China e India) formados y con ganas de comerse el mundo veremos que ocurre con la estancada Europa.

    Espero que para cuando actuemos, no sea demasiado tarde.

    Miguel Muñoz.

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