“Work hard, but smart”

Work hard...II

Cuántas veces hemos oído en el mundo empresarial que hay que trabajar mucho y duro, o que trabajamos mucho y duro, y esto me recuerda un tipo de clasificación que hacía el mariscal Montgomery sobre los diferentes componentes de un ejército.

Montgomery clasificaba a estos utilizando dos variables: el nivel de inteligencia y preparación por un lado; y el nivel de esfuerzo y trabajo por otro. Y así decía que él quería como generales a los vagos pero inteligentes, para intendencia a los listos y trabajadores, y como soldados a los tontos vagos. Mientras, le encantaría que el ejército enemigo tuviera soldados tontos pero muy trabajadores.

Si lo trasladamos al mundo de la empresa, nos encontraríamos con que los directivos deberían ser personas que se dediquen a pensar y a crear el entorno que facilite que sus colaboradores trabajen obteniendo el mayor rendimiento posible.

Los mandos intermedios deberían ser personas inteligentes y preparadas para gestionar el día a día, clave para garantizar el futuro de la empresa, pues si no hay corto no habrá largo plazo; muy trabajadores, pues el día a día de la empresa requiere una gran actividad y la superación de las situaciones habituales no previstas, que la experiencia nos dice que en muchos casos la excepción es la regla, que se debe en parte a la imperfección en el diseño de los procesos.

Por fin hablaríamos del personal que tiene que ejecutar las actividades en los procesos diseñados. Y si bien el planteamiento sería que el perfil debería ser de personas con un nivel de preparación “bajo”, deberían ser bien disciplinadas, que cumplieran con las normas y las instrucciones que se les da. Pero en ningún caso que tomaran iniciativas que no les corresponde, es decir, previniéndose del dicho “no hay nada peor que un tonto con iniciativas”, pues lo único que podrían hacer sería dilapidar los recursos de la empresa.

En el caso de empresas industriales, puede que este planteamiento esté muy próximo a lo que se precisa. Pero en el caso de las empresas de servicios, el perfil de los trabajadores puede variar y debería pedírseles que tuvieran ciertas iniciativas. Si bien también podríamos aceptar que el trabajador en una empresa de servicios pudiera ser asimilado a un mando intermedio en una empresa industrial.

En definitiva, el trabajo duro está siempre presente aunque en diferentes formas, pues cuando Montgomery se refiere a vago, lo hace refiriéndose a actividad física, pero no intelectual. De tal forma que podríamos decir que la alta dirección debe realizar un gran esfuerzo intelectual, los mandos intermedios deben realizar un gran esfuerzo en el mix intelectual y de actividad y, finalmente, los trabajadores deben realizar un gran esfuerzo de actividad.

Es decir, que cada uno tienen que hacer lo que tiene que hacer y de la mejor forma posible. Por lo tanto el trabajo duro es necesario, pero la inteligencia en el mismo es la clave del éxito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s