Archivo de la etiqueta: Transformación Digital

Epílogo: y después de la transformación digital, ¿qué…?

Comenzaba esta serie de reflexiones preguntándome: y después de la Transformación Digital, ¿qué nos vamos a inventar para seguir ocupando nuestro tiempo en las empresas? ¿Cuál será la siguiente moda?

Me temo que pasaremos a la Transformación Smart, es decir, daremos al smartphone el protagonismo que ya debería tener en los procesos de transformación actual. Es que no se puede concebir en este momento un proceso de Transformación Digital sin tener como protagonista al teléfono inteligente. Se ha acabado el mobile friendly, eso es ya cosa del pasado. De cara al futuro tenemos que ir a la Transformación 4.0, para alinearnos con el entorno que nos crea la Revolución 4.0, a la que se está dedicando poco tiempo, cuando ya está encima.

Múltiples iniciativas tecnológicas están llamando a la puerta del mercado y de las empresas: la impresión 3D, los coches autónomos, la realidad virtual, la biomedicina, el deep learning, etc… Mark Zuckerberg plantea que hay cinco tecnologías que cambiarán el mundo: la telepatía, la Inteligencia artificial, Internet en todo el mundo, la salud de hierro (longevidad extrema) y la realidad virtual. Yo me atrevería a añadir otra: la tele-portación o tele-transportación, e invitaría a los que estén leyendo esta reflexión que miren las iniciativas de compañías como Google o Microsoft, que realmente cambiarán el mundo.

Los sucesivos procesos de transformación de la empresa nos han llevado a incorporar las máquinas a las empresas como soporte de las personas. Pero ahora ya hemos iniciado el camino en el que las empresas serán máquinas soportadas por personas, donde la robótica cobra un papel fundamental y, antes de lo que nos imaginamos, las empresas estarán conformadas por máquinas sin necesidad de personas, donde a la robótica le sumaremos la inteligencia artificial y el deep learning.

Esto nos llevará a un mundo sin trabajo para el ser humano, como ya anticipaba Jeremy Rifkin en los 90 en su libro “El fin del Trabajo”. Como ya les pasó a los animales de tracción con la Primera Revolución Industrial.

Esto nos abre las puertas de los auténticos retos a los que se enfrenta la sociedad en el medio y largo plazo: garantizar renta a todos los seres humanos. Para que siga teniendo sentido el mundo productivo, otra alternativa es que la “autoridad” se haga cargo de las inversiones en I+D+i y los productos se vendan a su precio marginal, como también apunta Rifkin en su libro, y una ocupación no necesariamente productiva para evitar el desarrollo de la agresividad, demostrado en diferentes estudios sociológicos, por parte del ser humano sin nada que hacer.

Y aquí concluimos esta serie de reflexiones. Ánimo, que tenemos enfrente un mundo apasionante. Y tenemos que liderar su proceso de Transformación, si no queremos que lo lideren probablemente las máquinas.

Anuncios

Reflexión 10: ¿hablamos de estrategia digital o de transformación digital?

Cuando veo los partidos de fútbol y escucho a los comentaristas decir, cuando un equipo va a tirar una falta, que van a realizar una jugada de estrategia, no puedo por menos de reírme. Porque no parece que tenga mucho sentido hablar de una acción de corto plazo como si fuera un planteamiento de largo plazo. Podríamos aceptar que la ejecución de la falta fuera lo que en términos estratégicos se denomina quick wins.

Entonces, cuando hablamos de algo relacionado con la digitalización de la empresa, es lo mismo que la ejecución de la falta en el fútbol. Se trata de utilizar las herramientas digitales de las que se dispone para ganar el partido, y finalmente el campeonato. Es decir, en la empresa utilizaremos las herramientas digitales de las que disponemos para marcar un gol en el mercado. Para ello, incorporemos en nuestra cadena de valor, en nuestros departamentos, las herramientas digitales de las que dispongamos en cada momento, como ya dijimos, unas veces como soporte para conseguir un mayor rendimiento de los empleados, y otras veces como reemplazo de los mismos. Con lo que estaremos produciendo una transformación en la empresa, esto es, una transformación digital.

Reflexión 7: ¿es necesario declarar la idea de la transformación digital?

Lo primero que debemos creernos es que queremos abordar la transformación digital. Porque el entorno es digital y, para alinearnos con él, tendremos que digitalizar nuestra empresa. Para ello, debemos empezar por creérnoslo, empezando por el principal ejecutivo de la empresa, que debe declarar públicamente, y muy especialmente a sus empleados, la necesidad urgente de abordar el proyecto. Una comunicación que debe estar apoyada por hechos.

A partir de ahí debe comenzar el proceso de análisis, repensando el modelo de negocio, analizando si es sostenible o si por el contrario es necesario innovar.

A continuación, hay que analizar la cadena de valor y cuestionar todas las actividades que estamos realizando. Tanto por su nuevo papel en la aportación de valor como si hay herramientas digitales que faciliten la realización de la actividad, ya sean como soporte o como reemplazo. Así, empezamos el análisis y el cambio estratégico desde la dimensión interna.

A partir de aquí, tendremos que seguir con las implicaciones en toda la estructura. Es decir, completar la estrategia y el resto de las variables, siempre y cuando hayamos visto que la empresa puede abordar el cambio en términos económicos, estructurales y culturales.

Reflexión 4: ¿qué tenemos que transformar? La estructura en su conjunto

Las empresas se concretan a través de los valores de las seis variables que componen su estructura, y que enumeramos: Estrategia, Organización, Sistemas de Dirección, Organización Formal del Trabajo, Políticas Retributivas y Sistemas y Tecnologías de la Información.

Estas seis variables están interrelacionadas, y a su vez también lo están con el entorno. De tal forma que, ante el cambio de valor de una de ellas, hay que comprobar qué implicaciones tiene en el resto y actuar en consecuencia para alinearlas, como decíamos, entre ellas y con el entorno.

Por lo tanto, cuando hablamos de transformación digital, no podemos limitarnos a modificar los Sistemas y Tecnologías de la Información. Es más, las variables fundamentales son las cinco primeras, y las TIC son una herramienta al servicio del Management para que pueda tomar decisiones reduciendo el riesgo. Son, en definitiva, la herramienta tecnológica que nos permite gestionar la cada vez mayor cantidad de información que precisamos para tomar decisiones adecuadas, con menos riesgo de equivocarnos, en todo lo que puede afectar al resto de las variables y a la comunicación con el entorno.

Reflexión 3: ¿Transformación digital o transformación más amplia?

Ahora han entrado las prisas por transformarse. Además, a la transformación se la ha apellidado digital, y muchos han pensado que tenían que tener una página web, estar presentes en las redes sociales y ya está.

Error enorme. Primero hay que tener claro qué es la transformación sin apellidos, y luego la iremos completando con todos los apellidos que sean necesarios. Sin duda, la transformación digital es fundamental en el momento actual para ser coherente con el momento que estamos viviendo, dentro de un entorno digital. Las empresas tienen que digitalizarse, pero me atrevería a ir un poco más allá: estamos en un entorno global y digital, lo que nos llevaría a que las empresas tienen que transformarse para ser globales y digitales. Se ha terminado el tiempo de las empresas domésticas y tradicionales.

Lo primero es entender cómo se configura una estructura operativa de empresa y cuáles son las variables que la componen. A partir de ahí, ir modificando los valores de estas variables para configurar estructuras acordes al momento/entorno en el que tienen que realizar su actividad económica.

Reflexión 1: ¿cuándo arranca la necesidad de transformar digitalmente la empresa?

Se habla mucho de transformación digital, pero con años de retraso. El mundo comenzó su gran cambio el 15 de marzo de 1994, cuando 123 países firmamos los acuerdos de las últimas Rondas del GATT, dando paso esta institución a la World Trade Organization (WTO) el 1 de enero de 2015 (actualmente con 164 miembros) ya que ante un mundo global, el GATT no tenía sentido después de una excelente labor de décadas.

En aquel momento, ante un mundo “sin barreras”, las empresas vieron que sus estructuras multinacionales carecían de sentido, y empiezan a pensar en la desintegración de sus cadenas de valor, aprovechando ese mundo global. Es entonces cuando, un par de años después, Internet irrumpe como la herramienta salvadora y comienza el protagonismo de las TIC. Consecuentemente, una aceleración espectacular del proceso de globalización, favorecido y soportado por esas tecnologías.

Por otro lado, siempre se ha dicho que no hay verdades absolutas en el mundo de la empresa, pero yo me atrevo a decir que sí hay una: la coherencia. Las empresas tienen que ser coherentes con su entorno, y esa coherencia nos lleva a tener que ser capaces de utilizar las TIC de forma intensiva. Ese es el catalizador de la Transformación Digital de la Empresa.

 

Reflexiones sobre Transformación Digital: ¿la moda actual?

El otro día me encontré con un amigo que había sido compañero mío de ExMBA, y ahora es el CEO de una compañía muy importante. Charlando, me dijo que habían decidido lanzarse a la transformación digital de su empresa, en lo que habían denominado Estrategia 2020. No fue capaz de decirme qué tipo de estrategia querían implantar, sino cosas que iban a hacer. Lo que no me pudo aclarar muy bien fue para qué, salvo que era para transformarse digitalmente.

La verdad en que no me causó ningún impacto pues, si hace unos años todas las empresas decían que se iban a orientar al cliente y a establecer estrategias de fidelización, ahora el tema de moda es la transformación digital, y la estrategia por excelencia es la Estrategia 2020.

Cuando antes me comentaban que habían decidido implantar una estrategia de orientación al cliente y de fidelización, normalmente les preguntaba cuál era su nuevo horario, si habían modificado sus procesos y cómo habían modificado sus políticas salariales para estimular a los vendedores a conseguir pedidos repetitivos de los clientes. La respuesta normal era que no habían modificado nada, y me lo decían con cierta cara de extrañeza… Los resultados ahí están.

Ahora, cuando me hablan de la transformación digital, mis tres preguntas son: ¿habéis revisado si el modelo de negocio sigue teniendo sentido en un entorno digital?  ¿habéis revisado vuestra cadena de valor para ver si tenéis que seguir haciendo las mismas actividades de la misma forma y con el mismo tipo de recursos? ¿Sois conscientes de que debéis ganar el mínimo dinero necesario por transacción y de que el negocio en el entorno digital se centra en el volumen?

Por lo general, estoy obteniendo la callada por respuesta, con caras de extrañeza, y me dicen, muy cargados de razón, que han mejorado su página web y que ahora están trabajando para aparecer en todas las redes sociales. Es decir, que hablamos de transformación digital como lo hacíamos anteriormente de fidelización.

Estas situaciones que me he encontrado en la vida real solo vienen a reforzar lo que en el verano apareció en un monográfico de El Economista, donde CEOs y Presidentes hablaban de la transformación digital. O lo que apareció en un artículo el pasado 5 de diciembre en el diario La Razón, donde, en una sola página, refiriéndose a lo mismo, hablan de transformación digital,  digital enabler, luego de innovación digital, y luego de servicios de agencia digital.

Estamos ante otro fiasco, es muy posible.

A lo largo de varios días voy a publicar una serie de reflexiones sobre mi visión de la transformación digital, por si pueden ayudar. Y si a alguien le ha molestado mi historia inicial, sólo decirles que nada más lejos de mi intención. Me he limitado a contar la realidad que he vivido y sigo viviendo en el día a día.